Beneficios de la comida japonesa

Muchas personas comparten su afición por la cocina japonesa; algunos de sus platos más conocidos, muchos de ellos populares a través de la expansión de restaurantes asiáticos o de las series de anime nipón (¿quién no ha tenido ganas de probar uno de los dulces japoneses que aparecen en Doraemon?), y son realmente deliciosos. Sin embargo, la dieta nipona también es célebre porque puede aportar diversos beneficios a tu cuerpo, aunque hay que saber exactamente de qué manera sus recetas pueden ayudarte a este fin.

Primero de todo, hay que tener en cuenta que buena parte de la alimentación japonesa está basada en las verduras, los pescados y los arroces. Además, se incide mucho en la importancia de los alimentos frescos, manteniendo así sus propiedades para ingerir productos mucho más sanos, renunciando a los refinados industriales y otros derivados perjudiciales para la salud. Sin embargo, está claro que no adelgazaremos si decidimos comer arroz de forma desproporcionada, por poner un ejemplo: una de las claves de por qué los japoneses suelen guardar mejor la línea es porque comen raciones mucho más pequeñas, pudiendo alimentarse pero sin quedar ahítos o caer en el atracón.

Quizás también te interese saber que los japoneses no consumen lácteos y que, para ellos, el té verde es una bebida esencial en su dieta, de la cual ingieren varias tazas al día. Las propiedades de esta infusión son muchas, de modo que si quieres obtener sus beneficios anti inflamatorios y antioxidantes deberías empezar a introducirla en tu rutina. Y por supuesto, eso de que el desayuno es la comida más importante del día se sigue a rajatabla, aunque como hemos dicho, prescinde de la leche y otros lácteos y sustitúyelo por caldos y frutas frescas. Por cierto, tampoco fríen casi nunca la comida.

A pesar de que la cocina japonesa se basa en productos saludables, no pienses que resulta aburrida o insípida, ni mucho menos. Por algo tiene tanto éxito: el uso de múltiples ingredientes, muchos de ellos de gran sabor y propiedades, hacen que cada plato se disfrute muchísimo. No dirás que no se te hace la boca agua con algunas de estas recetas: tempura (gambas, pescados, verduras fritas con una capa de rebozado de harina de trigo), udon (los célebres fideos gruesos que se consumen con otros ingredientes sumergidos en un caldo) o los onigiri (bolas de arroz rellenas).

¿Y si además de adoptar su gastronomía también acogemos en nuestro día a día otros aspectos de la cultura japonesa? El culto a la meditación, por ejemplo, puede tener grandes efectos beneficiosos en nuestra salud: dedicar un rato a nosotros mismos, al pensamiento y a la relajación nos ayudará a combatir el estrés y ser más felices. Disfruta de los aspectos sencillos de la vida, come lentamente y sin prisa, deléitate con cada bocado. Ya verás como notarás la diferencia y empezarás a sentirte mejor en muchos aspectos.

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