El negocio de los buffets libres parece crecer continuamente, tanto por sus precios muy económicos como por la amplia variedad de alimentos que ofrecen.

El buffet actual se suele presentar como una variante del fast food, con la particularidad de que se puede comer todo lo que uno desee y con una mayor diversidad de platos. Existen buffets libres asiáticos, italianos, japoneses, indios, chinos, españoles, entre otros. Inclusive, hay algunos restaurantes de este tipo que además ofertan cocina sana, con platos a base de ensaladas, pasta y fruta.
La situación económica imperante así como el incremento de los precios de buena parte de los productos, llevan a los consumidores a buscar ofertas y promociones, recurriendo a los restaurantes más económicos y, si son de buffet libre, mejor todavía. De ahí que la principal ventaja de los buffets libres sea el precio, puesto que constituye uno de los aspectos más valorados por la gente. Algunos de estos locales de comida ofrecen descuentos en las franjas horarias con menor afluencia de clientes, además de precios especiales para grupos e inclusive las ya tradicionales promociones 2×1. De hecho, hay ciertos buffets que procuran ofrecer algún plus que atraiga a os posibles clientes.

Es real que las fluctuaciones de la economía y de los niveles de consumo influyen, y mucho, en las percepciones subjetivas de las personas. Por ende, en el caso de los buffets libres, la cuestión de ofrecer comida sin límites en los tiempos que corren parece tener un efecto ampliamente positivo en la clientela. Incluso, el hecho de que los precios sean módicos beneficia aún más el crecimiento de esta clase de restaurantes, cuyo lema básicamente es “coma lo que pueda”. Una verdadera atracción, en especial para quienes acostumbran comer en grandes cantidades.

Todas estas cuestiones, permiten que los buffets libres sean un sector en crecimiento y que ello se vea reflejado en la aparición de nuevos locales gastronómicos.

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